jueves, 29 de enero de 2015

Momentos en el OSS I



Buenas tardes, me da un bocata.- 

Un abuelo con una camisa a cuadros verdes, dos mochilas y una gorra me empieza a hablar:

Un bocata si alimenta, yo también como bocatas, los bocatas son ricos. Hoy no como bocata, pero a veces como bocatas. Buena elección.-

Mi mirada se dirige al abuelo callado sentado a su lado, me mira mientras hace círculos concéntricos al lado de su sien. Le sonrío, saco mi libro y sigo leyendo mientras me traen el bocata. 

La camarera, mira al abuelo silencioso y le pregunta:

- ¿Que callado esta Eugenio?.-
- Es que a mi no me gusta hablar.- 

De reojo, puedo ver que me sigue mirando. Y yo sigo leyendo. Pide la cuenta y se dispone a marcharse. Cuando el abuelo dicharachero le despide:

- Eugenio, no vayas con malas mujeres, que mira luego como te quedas.-

- Cállate la boca, que solo dices sandeces. Yo por eso prefiero no hablar. Déjame en paz.- 

- Ah, es que ya no te gustan las mujeres, que te has puesto del otro lao.-

Y se va. El otro triunfante y hablándole al aire, sigue su retahíla:

- Lo que me divierte a mí hacerlo enfadar, es que me encanta chincharle. Me lo paso muy bien, es mi alegría del día.-

Me traen mi bocata, pago y al salir entra otra abuela. La camarera la recibe amable:

- Ya entro la mas guapa del barrio.-





martes, 27 de enero de 2015

viernes, 9 de enero de 2015

Los vacíos



Hace poco hablando con una amiga, le exprese que había descubierto “los vacíos”, que habitan en las relaciones en general, me centraba más en las relaciones de “supuesta” afinidad política y activismo. 

Un día de repente te das cuenta que tal o cual nunca dio “su verdadera opinión” sobre ningún tema. En el mejor de los casos, apoyaban la de la persona con “mas autoridad intelectual y/o poder en el grupo”.  O transmitían la opinión de un autor/x de renombre en la materia, como un loro reproduciendo un "discurso aprendido".

Y es ahí donde entran en juego los vacíos, como cadenas de agujeros negros.  Para llegar a la conclusión, que lo cierto es que realmente nunca conociste a nadie. Que todo era una ficción auto alimentada por una supuesta afinidad. 

¿Que eran los vacíos? 

Todo aquello de lo que era polémico hablar, abocara al conflicto.

¿No existían debates? 

Claro que existían debates, pero dentro de lo políticamente correcto, dentro de unas tacitas normas de cortesía.  Tal cosa no se puede pensar, no se puede decir, no se puede expresar. 

¿Pero hacían alianzas? 

Teóricamente si, claro. En la practica, no.  El individualismo y la no implicación esta demasiado arraigada en esta parte del mundo. Todo lo que salga de mi campo de lo que me impacta directamente no lo puedo gestionar, es la opinion de muchxs. 

Un ejemplo muy claro; por el barrio me cruce un día con X, después de los saludos correspondientes. Me pregunto ¿Como estaba?. Respuesta que casi todxs debemos devolver por cortesía como “Muy bien, gracias”. Pero que yo por más que pasan los años, respondo sinceramente.  Le indique que estaba preocupada por las noticias que me habían llegado del Paro Agrario en Colombia.   Me miro como indicándome claramente que le importaba un pimiento. Respondió: “ A si la violencia. Lo que pasa es que tienes un trauma”. Me quede planchada  por el giro de la conversación, por la forma de ignorar el contenido y es más adelantarse hasta a dar un “diagnostico” de mi problema. 

He pensado mucho en esa situación y en otras,  llegando a la conclusión que muchas de las cosas que me preocupan y por las que me implico, posiblemente tengan su claro origen en algún trauma, quizás el de negarme a cerrar los ojos, o ser en ocasiones demasiado sensible, bocazas y critica.  

Pero por otra parte pienso en las cadenas de vacíos, en las relaciones. Creo que con las personas que te importan, tienes que dialogar abiertamente, matizar y saber su opinion sincera, de los temas, de lo que te hace afin.  Conocer al otro, a tu amigx, familia, pareja, tiene que pasar por poner en común una forma de ver el mundo, no para estar de acuerdo pero si para cimentar una confianza.  

Porque cuando las relaciones se empiezan a construir sobre vacíos, omisiones, elipsis, sobre entendidos… pueden pasar siglos y estas sustentarse en el aire en el mejor de los casos. Y si se diera una situación de supervivencia, esa cadena de vacíos, sembrada de desconocimiento, se hace peligrosa.  Si no puedes confiar en situaciones, sencillas, en extremas te estas jugando la vida. 

Soy consciente de ser polémica, pero lo reivindico, porque con la mejor de mis intenciones, no engaño a nadie. Y la gente que quiero, sabe que puede contar conmigo y tengo su confianza. 
No pretendo caerle bien a nadie, si pretendo provocar, revolver, agitar, cuestionar… 

Tampoco tengo ninguna verdad, ni creo en las verdades, que cada unx piense como quiera, pero que por lo menos dialogue, opine, se posicione. Y sobretodo tenga capacidad de escucha, empatía, sensibilidad, humanidad.

Asor Rosa
"Todxs lxs seres tienen su inteligencia, solo depende de tu capacidad de escucha entenderla"

martes, 6 de enero de 2015